HIPÓTESIS

Finalmente, el sueño de Cristina se cumplió. Daniel Scioli no la va a suceder en la ocupación temporal del sillón de Rivadavia. En su reemplazo lo hará Mauricio Macri, el opositor que crearon a su imagen y semejanza, Néstor y Cristina. Como en su momento, Ricardo Alfonsin alimentó a Carlos Saúl Menem, con los resultados conocidos. Subestimar al adversario nunca ha traído buenos resultados.

Desde ya, Mauricio Macri aportó toda su capacidad e inteligencia para sacar buen provecho de esa gran oportunidad que le regalaron los patrones del kirchnerismo. No le sacamos ni un gramo de mérito. Sólo nos parece que corresponde ser justos con la historia. De paso, sirve para que el militante kirchnerista embroncado con esta nueva realidad pueda canalizar su bronca hacia donde corresponde. Finalmente, los líderes también se equivocan feo.

Ahora, el más kirchnerista en su anti kirchnerismo tiene la enorme responsabilidad de gobernar el país y sus dos distritos más importantes, en un contexto social que claramente no es el de hace doce años pero que así y todo está plagado de urgencias y necesidades postergadas, con poco dinero fresco y una coyuntura económica internacional que no aparece muy favorable.

En esta realidad nos toca a nosotros esbozar algunas hipótesis de cómo fue esto posible y por dónde andará.

Hipótesis 1. Nunca Argentina tuvo un partido de derecha que acepte jugar dentro de las reglas del juego democrático. El PRO es su primer intento y les ha ido muy bien, hasta ahora. Buena parte de ese éxito se debe a su decisión -enormemente criticada desde todos lados- de no asumirse como parte de ninguna tradición política preexistente. Todas las identidades anteriores (radicales, peronistas, conservadores, liberales, etc.) son reconocidas como aportes pero no constituyen su identidad. Son un partido surgido del país reconstruido a partir del 2002/3. No hay pasado. Solo presente y futuro. El pasado no les interesa ni tampoco -y esto es central en la operación- es una carga. Dicho de otra manera: no les interesa el proceso de Memoria, Verdad y Justicia pero tampoco construir el contra relato de los derechos humanos. Más allá de lo que piensen al respecto sus dirigentes, incluso el propio MM.

Hipótesis 2 (derivada de la anterior). El PRO es el primer partido político argentino estructurado y organizado ciento por ciento bajo reglas organizacionales y comunicacionales del siglo 21. No encaja en ninguno de los modelos de partidos políticos que se estudian en las carreras de ciencias políticas aunque tiene componentes de varios de ellos. Hicieron por derecha lo que Chacho Álvarez no quiso, pudo o supo hacer por izquierda: gobernar la Ciudad y desde ahí armar y armar y armar hasta que le llegue el turno. Ser pacientes y no desviarse en el atajo que lo entregara de lleno a las fauces del bipartidismo devorador.

Hipótesis 3. Quienes han gobernado el país luego de la experiencia de haber gestionado gobiernos provinciales se han beneficiado al asumir, del poco conocimiento que sobre sus gestiones había en la opinión pública nacional. Ahora bien, si se indagara un poco se comprobaría que estos gobernantes han reproducido en la escala nacional la misma matriz de sus gobiernos provinciales. Los anuncios sobre la composición del nuevo gabinete nacional, tanto por los nombres como en el estilo de comunicarlos, así como el perfil pro mercado de las primeras medidas económicas esbozadas parecen decirnos que Macri no será la excepción.

Hipótesis 4 (derivada de la anterior). Macri va a hacer un gobierno ideológicamente de centro derecha pero no bajo el formato ni los paradigmas que tuvo en los ´90 el gobierno menemista. Será un gobierno a favor del mercado y el mundo financiero, de la patria contratista y la revalorización del suelo, se endeudará y gestionará las empresas públicas con criterio empresario. Probablemente. Pero no viviremos un revival del neoliberalismo, básicamente porque el contexto nacional e internacional no da para eso.

Hipótesis 5. En un contexto con malas noticias en materia económica en favor de los ciudadanos, la agenda institucional puede funcionar como un contrapeso de buenas noticias que seduzcan al electorado preocupado por estos temas, que no necesariamente han sido votantes históricos del PRO. Al mismo tiempo sería una saludable bocanada de aire fresco.

Hipótesis 6. El PRO vino para quedarse muchos años. Que lo logre o no dependerá de muchos factores, pero se prepararon para esto desde hace más tiempo del que se reconoce públicamente. El desafío que tienen a partir del triunfo de la provincia de Buenos Aires es mayor al que se imaginaron y eso los obliga a improvisar un poco. Pero no son unos improvisados. Incluso han aprendido a manejarse en situaciones críticas. Su punto débil puede ser el manejo del conflicto social que, sin dudas, va a incrementarse si la situación social y económica empeora.

Hipótesis 7. El trípode Nación-Ciudad-Provincia puede ser demasiado para una fuerza joven como el PRO pero si logran manejarlo será una base fenomenal para acumular nuevas experiencias de gobiernos provinciales y municipales en cuatro años. Con darles cloaca y agua potable a los millones de conurbarenses que no la tienen y con continuar con las mejoras iniciadas por Florencio Randazzo en los trenes, tendrían buena parte del camino recorrido. Las gestiones municipales también podrían aportar lo suyo.

Hipótesis 8. Si el kirchnerismo resiste su paso a la oposición y no termina fundiéndose en el peronismo, y si el Socialismo no logra retener los gobiernos de la ciudad de Rosario y la provincia de Santa Fe, el futuro de la centroizquierda como identidad política propia tenderá a desaparecer, transformándose en meras líneas internas de expresiones políticas más grandes y abarcadoras.

(Esta nota fue publicada en el portal www.nuevaciudad.info el 26/11/2015).

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